Una masía antigua es un lugar de vida, de comunidad, de encuentro. En La Serra Sport & Wellness hemos querido conservar esa esencia: una casa generosa, con espacios pensados para ser habitados y para que en ellos pasen cosas.
Hemos restaurado cada rincón respetando la historia de sus paredes y transformándolo en espacios cálidos, útiles y coherentes con nuestro tiempo. Espacios que, todos juntos, siguen siendo casa.

En el interior: los espacios de casa






La sala
Situada en la planta intermedia, es el corazón funcional de la casa. Una sala amplia y alta donde la luz entra por un gran ventanal, y donde las vigas de madera y el antiguo platero restaurado aportan calidez. Está equipada con pantallas táctiles Samsung de 98″ y 75″, y un monitor interactivo, lo que la convierte en un espacio ideal para presentaciones, reuniones y sesiones de trabajo de alto nivel. A la vez, es una sala totalmente transformable: puede pasar de ser un espacio corporativo a una sala de bienestar, una práctica de yoga o una comida compartida, con absoluta naturalidad.
El comedor
En la planta superior, el comedor y su chimenea son el punto de encuentro de la casa. Es el espacio donde empiezan los desayunos, donde las conversaciones se alargan y donde una gran mesa de madera acoge y da forma a los momentos compartidos.
La sala de estar
Junto al comedor hay un espacio para bajar el ritmo. Un lugar para sentarse, leer, mirar por la ventana o simplemente parar un momento entre actividad y actividad.
El espacio de bienestar
Una sala tranquila, preparada para masajes y tratamientos de fisioterapia. Un espacio pensado para la recuperación, el bienestar y el cuidado del cuerpo, integrado con naturalidad en la vida de la casa.
El espacio de ciclismo
El espacio de ciclismo es el punto de apoyo para todo lo relacionado con la bicicleta en La Serra Sport & Wellness, pensado para guardar, limpiar, revisar y cuidar las bicicletas con tranquilidad y orden. Dispone de herramientas básicas de mantenimiento, colgadores y espacio suficiente para trabajar con comodidad, ya sea para una reparación rápida, un ajuste antes de salir o para dejarlo todo a punto después de una ruta. Un espacio funcional, discreto y bien integrado en la masía, para que el ciclista tenga todo lo que necesita sin salir del ritmo de La Serra.
En el exterior: aire y naturaleza






El jardín
El jardín es la entrada amable a la masía: un espacio abierto y tranquilo para sentarse, caminar y empezar el día al aire libre. Pero no termina en la valla. La Serra está rodeada de encinas que cuidamos año tras año, robles centenarios y caminos y prados que forman parte del paisaje natural del entorno. Ese mosaico de naturaleza es lo que da al lugar su atmósfera: un silencio amplio, verde y vivo.
La era
La era era el espacio donde antiguamente se separaba el grano, un lugar de trabajo y de vida que formaba parte del ritmo natural de la masía. Hoy sigue siendo un espacio lleno de historia: un plano abierto, enlosado a mano, donde la luz cae con naturalidad y donde se comparten mesas, conversaciones y puestas de sol. Un lugar sencillo y vivo, donde pasado y presente conviven con coherencia.
La zona de bienestar
La zona de bienestar exterior es un espacio abierto con vistas infinitas que se extienden hasta Montserrat. Entre las encinas y el silencio del nivel superior, este rincón tiene una energía serena y muy propia, ideal para practicar yoga, estiramientos o meditación. Es un lugar que invita a respirar distinto, con una luz que viste el espacio y una sensación de amplitud que acompaña cualquier momento de calma o movimiento suave.
La piscina
La piscina se integra de forma natural en el entorno, como una lámina de agua discreta que acompaña el paisaje y aporta frescor y descanso a los espacios exteriores de la masía. Es un punto tranquilo, rodeado de naturaleza, pensado para estirar el tiempo, tomar el sol y desconectar con la misma coherencia y sencillez que definen toda La Serra.
