Este verano tuvimos el privilegio de recibir a Miguel Indurain en La Serra y compartir un fin de semana de ciclismo de carretera, gastronomía y paisaje. Una oportunidad muy especial para dar a conocer el Berguedà de la manera que más nos gusta: pedaleando.
Carreteras tranquilas, puertos de montaña y paisajes que invitan a levantar la mirada del manillar. El Berguedà tiene mucho que ofrecer a quienes aman el ciclismo: desnivel, rutas por descubrir y esa sensación tan especial de pedalear lejos de las multitudes.
Durante estos días, La Serra fue el punto de encuentro y de descanso de una experiencia que preparamos junto con diferentes proyectos y personas del territorio. Una estancia para disfrutar de la bicicleta, pero también de todo lo que ocurre cuando nos bajamos del sillín: las conversaciones, la buena cocina y el tiempo compartido.

Una bienvenida con sabor a territorio
El fin de semana comenzó el viernes, con la llegada de los participantes y una cena en La Serra de la mano del Hostal Sant Maurici. Cocina de casa y producto de proximidad para dar la bienvenida al grupo y empezar a compartir las ganas de salir a pedalear.
Sábado: descubrir el Berguedà con Miguel Indurain
El sábado por la mañana, el grupo se completó con quienes se sumaban a la experiencia de un día. La bienvenida con café y dulce de La Maglia fue el punto de partida de una jornada que nos llevaría a descubrir el Berguedà sobre dos ruedas.


Seguimos la ruta La Serra – Queralt – Vilada – Cobert de Puigcercós, una manera de descubrir la diversidad de paisajes del Berguedà y disfrutar de sus carreteras y puertos de montaña. Compartir estos kilómetros con Miguel Indurain hizo que la salida fuera especialmente memorable, con avituallamiento y asistencia de la mano de Velodrom durante el recorrido.

La jornada continuó en La Serra con una comida con Nandu Jubany. Al aire libre, junto a la piscina y en un formato informal, pudimos recuperar fuerzas y compartir las vivencias de la ruta sin prisas.

La tarde dio espacio a la experiencia de North3 y al descanso: un rato de piscina, conversaciones y tiempo para disfrutar de La Serra. Para acabar el día, nos volvimos a reunir alrededor de la mesa con la cocina de proximidad del Hostal Sant Maurici.

Domingo: pedaleando por el Lluçanès
El domingo compartimos el desayuno con quienes se incorporaban a la última jornada antes de volver a subir a la bicicleta.
Esta vez seguimos la ruta Tresors del Lluçanès, una propuesta de ciclismo de carretera que nos permitió seguir descubriendo el entorno y sumar kilómetros juntos. Una segunda jornada para disfrutar del paisaje y del placer de pedalear en buena compañía.
A la vuelta, nos esperaban el vermut, la piscina y una comida con la chef Claudia. Una despedida tranquila para cerrar un fin de semana de bicicleta, naturaleza y buena compañía.
La Serra, un punto de encuentro para vivir el ciclismo
Acoger esta estancia nos permitió compartir nuestra manera de vivir el territorio: salir a descubrirlo, conocer a las personas que forman parte de él y disfrutar de lo que nos ofrece.
Gracias a Miguel Indurain, a todas las personas que participasteis y a los proyectos que ayudasteis a hacerlo posible. Nos quedamos con los kilómetros compartidos y con las ganas de seguir mostrando el Berguedà como más nos gusta: desde la bicicleta.
